El Patio asume un carácter de espacio abierto y flexible. Se completan las existentes con una doble línea de nuevas palmeras que surgen de una deck de durmientes de quebracho. Este espacio funciona como un soporte para la extensión de la nueva cafetería que se ubicará entre el hall central y el patio. En el otro extremo se ubica una gran pérgola escultórica, que se ondula sobrevolando el espacio y avanzando sobre las galerías laterales, este gesto ablanda la composición cartesiana del patio original, otorgando sombra y cobijo para las personas que transitan por el lugar, además de soporte para actos institucionales y reuniones festivas al aire libre. La atmósfera de la plaza se completa con unos chorros de agua que se proyectan desde el piso, confiriendo bienestar climático en verano y ofreciendo una agradable sensación sonora para la estancia en el lugar.